MIS RECUERDOS DE ESTEBAN SÁNCHEZ.


Tenía yo 17 años cuando Esteban Sánchez “aterrizó” en Badajoz, su tierra natal.

Como bienvenida se le organizó un recital de piano dedicado a Chopin en el Teatro López de Ayala. Yo era demasiado joven para entender a Esteban, tanto en el terreno humano como musical. Pero a pesar de ello, la impresión que me causó fue profunda. Todo mi interior quedó tocado por una fuerza especial, (la que él derrochaba), y desde ese momento tuve el convencimiento de que yo también estaría en ese escenario, que formaría parte de mi vida como le ocurrió a él.

Su presencia en el Conservatorio de mi ciudad natal en el cual empecé a amar la música y a darme cuenta de que sería lo más importante de mi vida, era constante, aunque muy pronto me marché de Badajoz y perdí contacto con él.

Más tarde, con 23 años, cuando realizaba mis estudios en la Escuela Superior de Canto de Madrid, volví a encontrármelo. Esteban era el presidente del tribunal que me concedió una beca de estudios. El me escuchó y me animó a que me siguiera formando y me fuera a recorrer mundo (y coincidimos en nuestro mutuo amor por Gabriel Fauré). Le hice caso y eso me ha ayudado entre otras cosas a poder entenderle, tanto humana como musicalmente.

Lo que más siento es que, ahora, cuando habría podido explicarle “mis experiencias artísticas por el mundo” ya es demasiado tarde. Pero gracias a las fantásticas grabaciones que nos ha dejado, siempre podremos seguir unidos a él.

Un fuerte abrazo, Esteban, y hasta siempre.


ELENA GRAGERA