Justo
Romero
Justo Romero (Badajoz, 1955) inició estudios musicales en el
Conservatorio de su ciudad natal. En 1973 continuó su formación en el
Conservatorio de Sevilla, donde estudió piano bajo la dirección de
Ángeles Rentería y Ramón Coll. Simultáneamente cursó estudios de
armonía, conjunto coral y música de cámara, así como de Geografía e
Historia en la Universidad Hispalense. Ha participado en cursos de
interpretación y musicología impartidos por Eduardo del Pueyo y Rosa
Sabater (Granada), Esteban Sánchez, Aldo Ciccolini (Estoril y
Dubrovnik),Ismael Fernández de la Cuesta (Canto gregoriano), etcétera.
Ha asesorado a instituciones públicas y privadas en la planificación y
diseño de actividades musicales. Entre los años 1978 y 1981 fue
director técnico de la Orquesta Bética Filarmónica, y ocupó este mismo
cargo en la Orquesta de Valencia entre 1995 y 1998. Jurado en diversos
concursos internacionales de interpretación. Es invitado regularmente a
dictar conferencias, participar en mesas redondas e impartir seminarios
en universidades y centros musicales de Europa, América y Asia. Desde
1992 es redactor de la revista Scherzo. Entre 1986 y 1990 fue crítico
musical y redactor del periódico El País (edición de Andalucía). Desde
octubre de 1990 desarrolló esta misma actividad en Diario 16, hasta que
en 1998 se incorporó a la redacción de El Mundo en Andalucía. Ha
publicado más de 5.000 artículos, críticas y estudios musicológicos en
los más prestigiosos periódicos y revistas especializadas. Entre los
libros que ha publicado destacan títulos como -Sevilla en la ópera,
Albéniz, El Gato Montés, Falla, El Padre Soler en el Archivo Ducal de
Medina-Sidonia -en prensa- y Cristóbal Halffter, "Este silencio que
escucho". Es miembro de la Sociedad Española de Musicología y de la
International Music Critics Society. Como enviado especial ha asistido,
entre otros, a los festivales de Atenas, Bayreuth, Berlín, Bergen,
Estrasburgo, La Habana, Lucerna, Múnich, Oslo, Pésaro, Praga, San
Diego, Salzburgo, San Petersburgo, Shanghai, Singapur, Verbier y
Verona, así como a la totalidad de los festivales españoles.